El Quiropráctico Bisonte: ¡Camina Hacia la Tormenta!
- Carlos Sellés, BS, DC, ACP
- Jan 21
- 2 min read
Updated: Jan 22
Existe una analogía poderosa que compara a la vaca y al bisonte frente a una tormenta. Ambos animales son similares en origen y naturaleza, pero su forma de enfrentar la adversidad es radicalmente distinta. Y esa diferencia lo cambia todo.
Cuando una tormenta se aproxima, las vacas tienden a huir. Caminan en la misma dirección del viento, intentando evitar el mal momento. Se agrupan, buscan refugio, se esconden. El problema es que la tormenta siempre las alcanza. Al huir de ella, terminan expuestas a lo peor de esta.
El bisonte, en cambio, hace algo contraintuitivo: camina directamente hacia la tormenta. Avanza contra el viento, atraviesa el momento difícil y, paradójicamente, lo supera más rápido. No porque la tormenta sea menos dura, sino porque no se prolonga.

Dos Mentalidades en la Quiropráctica
En nuestra profesión vemos estas dos mentalidades todos los días.
El quiropráctico-vaca evita la incomodidad.
Evita aprender algo nuevo porque “ya le funciona lo que hace”.
Evita conversaciones difíciles con pacientes o con su equipo.
Evita revisar sus números, su retención o sus procesos.
Evita exponerse al juicio, al error o al cambio.
Y como la tormenta no desaparece, esa incomodidad se vuelve crónica: menos crecimiento, más frustración, estancamiento profesional.
El quiropráctico-bisonte reconoce que la tormenta existe… y camina hacia ella.
Se inscribe en seminarios aunque se sienta incómodo.
Aprende nuevas formas de comunicar, aunque al principio no suenen “naturales”.
Se deja retar por nuevas ideas, nuevas métricas, nuevos enfoques clínicos y empresariales.
No porque sea fácil, sino porque sabe que al otro lado hay crecimiento.
La incomodidad como señal de crecimiento
Desde la neurociencia sabemos algo clave:la incomodidad no es una señal de peligro, sino muchas veces una señal de aprendizaje.
Cuando hacemos algo nuevo, el cerebro libera neurotrofinas: proteínas que ayudan a crear nuevas conexiones neuronales. Por eso aprender incomoda. Por eso crecer incomoda. Y por eso, con la repetición, lo que antes parecía difícil se vuelve natural.
El quiropráctico-bisonte reinterpreta la sensación:
“No me siento así porque tengo miedo,me siento así porque esto importa.”
Inspiración Final: Elige ser Bisonte
La quiropráctica no es una profesión para esconderse. Es una profesión para liderar, educar y evolucionar.
La tormenta va a llegar igual: cambios en el mercado, pacientes mal informados, equipos que requieren liderazgo, retos económicos, retos clínicos. La pregunta no es si habrá tormenta, sino, en cuál dirección vas a caminar cuando llegue.
👉 ¿Vas a huir como la vaca… o vas a avanzar como el bisonte?
Ser bisonte no significa no tener miedo. Significa no dejar que el miedo decida por ti.
Camina hacia la tormenta. Ahí es donde se forman los grandes quiroprácticos.



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